28 noviembre, 2022
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Cabina ultra baja, un proyecto trunco

Si bien el proyecto de cabina ultra baja para el transporte de cargas quedó trunco tempranamente, no fue tan así para el transporte de pasajeros.

El Cab-Under, diseñado por el ingeniero Ronald Zubko, en la década del 70, tuvo una fuerte oposición que finalmente, dejó de lado la iniciativa.

Este proyecto americano se basaba en un camión de cabina ultra baja, similar a la de un automóvil en su altura, con el motor ubicado por detrás de esta.  

Zubko, partió de un camión Internacional Cab-Over (de trompa plana), el cual desmanteló totalmente para darle vida a su idea. 

Así, el diseñador obtuvo una plataforma recta de tan solo 1,21 metros de altura, que albergaba una cabina frontal y un eje directriz por detrás de esta.

El diseñó se completó con un motor Cummins V2 903, ubicado entre el eje de dirección y el eje de tracción.  

De tal forma, Zubko logró una plataforma íntegramente dedicada a la carga, con una cabina ubicada a tan solo 22 cm del suelo. 

cabina ultra baja plano
El plano de Zubko nos muestra la cabina ultra baja y la posición casi central del motor.

Con su proyecto, el ingeniero logró obtener un área de carga mucho mayor, sin exceder las limitaciones que imponía la reglamentación de aquél entonces.

El camión, o plataforma, podía transportar dos contenedores de 27 pies (8.22 metros), sin sobrepasar el límite de longitud total de 55 pies (16.7 metros).

Los estudios realizados con el vehículo demostraron que su costo de fabricación valía la pena, ya que arrojaron una reducción en el consumo de combustible.

Su consumo fue en promedio de 3 km/litro, gracias al diseño de la caja o contenedor de carga, el cual redujo la resistencia al avance.

cabina ultra baja
El autor del proyecto, sentado en la cabina, nos brinda una clara idea del diseño de cabina ultra baja.

Cabina Ultra Baja: Virtudes y defectos

En la cabina ultra baja, la posición del conductor era similar a la de un automóvil deportivo, de aquél entonces.

Por ello, se realizaron pruebas sobre la línea de visión del conductor, los puntos ciegos, etc., para comprobar que la seguridad no se viera afectada.

La cabina fue construida con el concepto que se utiliza habitualmente en los automóviles de competición, es decir una jaula estructural de acero.

A pesar de esas ventajas iniciales, el Cab-Under recibió innumerables críticas del espectro político por considerarlo inseguro.

También, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras tampoco le dio el visto bueno al innovador proyecto.

El ingeniero Zubko donó el camión al Instituto de Investigación en Transporte de la Universidad de Michigan, el cual confirmó que cumplía con los requisitos de seguridad básicos.

También, advirtió sobre el peligro ante posibles colisiones con barreras bajas o guard-rails y del mismo modo, en caso de lluvia con el “spray” despedido por otros vehículos.  

Con la oposición de las autoridades y de los políticos influyentes se abandonó el proyecto, del cual se llegaron a fabricar tan solo dos unidades.

Aun así, y con el paso de los años, la idea llegó a plasmarse y comercializarse, pero en este caso dedicado al transporte de pasajeros.

En efecto, con el tiempo los buses de doble piso lograron desarrollar una cabina baja, sin llegar al extremo logrado por Zubko.

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