Scania anunció la producción de camiones propulsados a gas en su planta de São Bernardo do Campo (Brasil), desde donde la casa sueca exportará todo el mundo.

Como uno de los pilares fundamentales de Scania, la casa del Griffin apuesta a los camiones propulsados a gas, con el objetivo de liderar el cambio hacia un transporte sustentables.

Así, la firma de Sodertalje, con los vehículos propulsados a gas, otros combustibles alternativos y la electricidad. Sigue desarrollando un círculo virtuoso en función del cambio pro medioambiente.

La producción de los camiones propulsados a gas, se enmarca en un plan de inversión de 600 millones de dólares, el cual la firma ya empezó a ejecutar en 2016 –para el lanzamiento de la Nueva Generación de Camiones-, y que concluirá en el presente 2020.

A partir de 2021 y hasta 2024, Scania invertirá otros 350 millones de dólares, para darle continuidad a las tecnologías referentes a combustibles alternativos.

“La industrialización de los vehículos a gas complementa la Nueva Generación de Camiones Scania lanzada en el año 2018, puesta a disposición del mercado en base al Sistema de Producción Global Scania”, afirmó Christopher Podgorski, presidente y CEO de la fabricante sueca.

El anuncio, de significativa importancia para Scania a nivel global y para su subsidiaria en América Latina, también es especialmente relevante para nuestro país, poseedor de una fuerte matriz energética basada en el gas, potenciada en los últimos años con el yacimiento de Vaca Muerta y su proyección futura.

La tecnología desarrollada por Scania permite que sus camiones propulsados a gas, puedan utilizar GNC (Gas Natural Comprimido) o GNL (Gas Natural Licuado), que solo se diferencian por la instalación de los tanques específicos para el almacenamiento del combustible: líquido por enfriamiento (GNL) o gaseoso por presurización (GNC).

Camiones a gas

Esta tecnología y el Sistema Modular de fabricación de la marca, hacen posible que sobre la misma línea de montaje se produzcan camiones de diferentes modelos a partir de un número limitado de componentes, de acuerdo con la aplicación del vehículo.

El empleo de GNC o GNL reduce en hasta un 20% el nivel de emisiones de CO2 (Dióxido de Carbono), y en el caso del biogás, generado a partir de residuos orgánicos, la reducción de emisiones contaminantes puede llegar hasta el 90%.

La planta de San Pablo será la responsable de dirigir el desarrollo global de los vehículos a gas, a través del Área de Investigación y Desarrollo (I&D). El equipo de I&D regional posee más de 270 ingenieros que actúan en sinergia con la matriz en Suecia y en conjunto liderarán el futuro desarrollo de las nuevas tecnologías.

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