Con la entrega de siete camiones autónomos, Volvo dio el segundo paso en la implementación de esta tecnología en América Latina.

Las nuevas unidades autónomas, el servicio de las mismas fue adquirido por el Grupo Usaçucar, de Maringá (estado de Paraná), y operarán en la cosecha de la caña de azúcar.

Hace poco más de un año, Volvo presentó el primer camión autónomo para esta aplicación, en la cual no prescinde del conductor.

En tal sentido, la tecnología autónoma permite obtener una mayor precisión de la dirección (2,5 cm), con lo cual se reducen las pérdidas por el pisoteo de los futuros brotes.

“Dijimos que ese sería el primer camión con tecnología autónoma comercialmente viable del mercado. Ahora lo probamos con la entrega de un lote de vehículos para la cosecha de caña de azúcar”, afirmó Wilson Lirmann, presidente del Grupo para América Latina.

Desde su presentación, el Volvo autónomo fue probado y desarrollado por el área de ingeniería avanzada en Brasil, con apoyo de la casa matriz en Suecia.

Tecnología productiva

“Somos muy optimistas con esta nueva tecnología autónoma. Sin ella, la compactación de cultivos impacta ampliamente en la vida útil del cañaveral”, afirmó Paulo Meneguetti, director financiero de Usaçucar.

Según el ejecutivo, de cada cinco potenciales zafras de caña, una se pierde por el pisoteo de los nuevos brotes por parte del camión durante la cosecha.

Con la precisión de la dirección del Volvo VM con tecnología autónoma es posible acabar con esa pérdida, aprovechando todo el potencial de la cosecha. “Multiplicando eso por las 350 mil hectáreas cultivadas por el grupo, la reducción de pérdidas será gigante”, agregó el ejecutivo.

El Volvo VM con tecnología autónoma está equipado con un avanzado sistema que permite la operación en modo autoguiado cuando está dentro del cultivo de caña.

Durante la cosecha, el vehículo es capaz de “visualizar” de forma virtual las líneas de plantación y seguir solo por ellas, sin la intervención directa del chofer del camión.

Camiones-Autónomos
La geolocalización permite comandar la dirección del Volvo VM y así, lograr una precisión que no sería posible conseguir a través del factor humano 

“La precisión de 2,5 cm es un número imposible de alcanzar por un conductor. Con eso, reducimos drásticamente las pérdidas por pisoteo de plantines nuevos, uno de los mayores problemas de productividad de nuestro cliente”, señaló Alan Holzmann, director de planeamiento estratégico de producto de Volvo en América Latina.

Para lograr tal precisión, el camión tiene un sistema de geolocalización que identifica con exactitud el camino a seguir y acciona el sistema de dirección. “Durante la cosecha operamos 24 horas al día, siete días a la semana. Por la noche tenemos una dificultad adicional para evitar el pisoteo. Todo será minimizado con el camión de tecnología autónoma”, señaló Meneguetti.

Los conductores no pierden su importancia

La nueva tecnología no elimina el papel del conductor. Él sigue siendo responsable de conducir el vehículo hasta las líneas de plantación y luego al punto de descarga, reiniciando un nuevo ciclo. “Esta tecnología no está diseñada para eliminar el rol del conductor. Al contrario, lo ayudará en su trabajo, aumentando la precisión, la productividad y la seguridad”, aseguró Holzmann. “Funciona como en un avión comercial: el piloto sigue siendo responsable de los despegues y aterrizajes, además de monitorear constantemente el vuelo, incluso cuando el piloto automático está activado. El conductor sigue acompañando y cuidando de todo, incluso cuando el sistema autónomo está conduciendo solo”, explicó.

Camiones-Autónomos
El conductor sigue siendo un actor principal de la zafra de azúcar. El profesional dirige el camión fuera de los sectores productivos.

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