Como toda industria, la Fórmula 1 está comprometida en reducir su impacto sobre el medioambiente y en tal sentido, hace tiempo comenzó a trabajar sobre sus autos de competición, para reducir su huella de carbono, pero también, y este es la principal finalidad, contener los costos de desarrollo de sus bólidos.

Actualmente, la Fórmula 1 cambió tanto, que sus estremecedores motores de 8, 10 y 12 cilindros quedaron definitivamente en el pasado, y ahora, los impulsores se llaman “unidades de potencia”. ¿La razón?, ya no se puede llamar motor, al complejo sistema que los impulsa.

En efecto, estas unidades de potencia hoy están conformadas por baterías, unidades de control electrónico, motores de combustión (V6), turbos y dos generadores eléctricos denominados MGU-K y MGU-H.

Por todo ello, no es de extrañar que desde hace un par de años, la Fórmula 1 esté pensando seriamente en aplicar limitaciones similares a los camiones que transportan los automóviles de competición y todo el material de apoyo de los equipos.

Los antedicho sería un medio rápido para disminuir la huella de carbono de la categoría, que en 2030 quiere ser 100% ecológica, lo que no quiere decir sin emisiones contaminantes, sino tener huella de carbono cero, un concepto que se ha impuesto especialmente en Europa.

Según la FIA, el Mundial de Fórmula 1 tiene un impacto ecológico de 219.000 toneladas de CO2, una décima parte, o un poco más, de la organización de una Copa del Mundo de Fútbol. Algo difícil de mensurar para quién no está empapado de las cifras que se manejan y los diferentes rubros que se analizan. 

Sin embargo, según la FIA (la entidad que rige a la Fórmula 1), la logística y los viajes, representan el 73% de las emisiones. Con ese dato, sería una buena y drástica forma de reducir las emisiones, emplear camiones eléctricos o a hidrógeno.

Por ello, diferentes proyectos y otras tantas realizaciones de empresas directamente relacionadas con la Fórmula 1, acercan las posibilidades de realizar un cambio profundo en el transporte y la logística de la máxima categoría del automovilismo deportivo.

Para entender un poco mejor, actualmente Iveco, que proporciona los camiones a Ferrari, se asoció a Nikola para fabricar camiones con tecnología eléctrica al principio y ‘fuel cell’ (hidrógeno), en un segundo término (ver). También, Mercedes Benz (o, mejor dicho, Daimler, la empresa madre) y Volvo, realizaron hace no mucho tiempo, una alianza para desarrollar y producir tecnología ‘fuel cell’ (ver nota). Por si fuera poco, ambas empresas ya disponen de sus respectivas líneas de camiones eléctricos.

Por ahora, el mayor inconveniente para “dar el gran paso”, es la escasa infraestructura para la provisión de hidrógeno y la lentitud que todavía ofrece la recarga eléctrica. Igualmente, un cambio tan radical, le permitiría a la Fórmula cumplir con su objetivo para el 2030 en tiempo y forma, disminuyendo las restricciones sobre sus estrellas: los monoplazas.

En Europa y para la Fórmula 1, los camiones son vitales. Estos transportan los coches, las herramientas, los mecánicos y todas las estructuras –hospitalities-, que sirven para la atención preferencial de invitados, sponsors y prensa en los paddocks europeos.

Fórmula 1 camiones a hidrógeno en el futuro

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