Si, el paro sirve y esa la respuesta a la pregunta que nos hacíamos días atrás, casi en las primeras horas del Paro Nacional de Transporte convocado por Transportistas Unidos de Argentina (TUDA).

Aunque las opiniones respecto al paro pueden ser dispares, de acuerdo al lado (o rubro), desde donde se mire, lo cierto es que la medida hace visible una realidad que muchos pretenden ignorar.

Más allá del principal reclamo (las tarifas), no es menos cierto que la problemática (reflejada en el petitorio de TUDA), es muy amplia y en diversos reclamos involucra a todo el sector del transporte.

Aun cuando la medida haya perjudicado a algunos, hay coincidencias que van desde los valores de las licencias o el precio del gas oil, hasta la seguridad y la infraestructura vial, pasando por trámites engorrosos y costos adicionales, burocráticos y excesivos, entre otras muchas cuestiones.

Si, el paro sirve. Sirve para hacer visible la realidad del transporte y también, la tarea que realizan muchos hombres y mujeres argentinos. Si, esos mismos que en tiempo de pandemia, pusieron el hombro para que no faltara nada en los hogares argentinos y que, en muchos casos, fueron maltratados sin razón y de diferentes maneras.

Por esas cosas, el paro sirve, más allá de su acatamiento o duración. Sirve para que una prestigiosa cámara empresaria como la FADEEAC, tome cartas en el asunto y desde su brazo político impulse reuniones con las autoridades, que ojalá traigan esperadas soluciones.

Sirve también, para que gran parte del transporte argentino, conformado en buena parte por transportistas autónomos o pequeños flotistas que ahora no tienen voz, puedan hacerse ver y principalmente, escuchar.

Para muchos, el momento no era el adecuado y seguramente tienen razón; para otros, los bloqueos solo perjudican a otros trabajadores y eso también es cierto, pero ya se sabe, no se puede hacer tortilla sin romper h….s.

Seguramente, hay muchas cosas propias de la actividad que se escapan del entendimiento de este periodista, pero queda claro que ante la adversidad hay que hacerse escuchar y ver. Sin violencia y sin discusiones estériles, pero con unidad, así se puede hacer un nuevo y mejor camino para todos. Como dijo un gran pensador argentino: “Es pa’ todos la cobija, o es pa´ todos el invierno”.

A.F.

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