Con el Toyota Beta, el gigante nipón dio un nuevo paso en el desarrollo de tecnologías amigables con el medio ambiente y en especial, en el transporte de larga distancia.

En efecto, la constante evolución de la marca japonesa dentro de la industria automotriz, presentó en USA la segunda versión de su camión eléctrico.

Se trata de un Clase 8, es decir un típico camión carretero norteamericano, propulsado por pila de combustible de hidrógeno.

La presentación se realizó en el Centro de Investigación Automotor (Center for Automotive Research), en el norte de Michigan (EE. UU.).

Este nuevo camión, conocido internamente como Beta, amplía las capacidades del primer vehículo de pruebas del llamado ‘Project Portal’ de Toyota.

Esta segunda versión incrementa su autonomía en más de 500 km por depósito de combustible, mejorando también su versatilidad y facilidad de maniobra.

Estas mejoras, llegan al segundo prototipo gracias a una nueva cabina con litera y nuevo depósito de combustible, que permitió incrementar el espacio en cabina sin aumentar la distancia entre ejes.

Mirá como se construyó el Toyota Beta Clase 8

Toyota Beta: mayor autonomía, proceso mejorado

El ‘Project Portal 2.0’ es la evolución del modelo Alpha, presentado en 2017, el cual nació en el más absoluto secreto, pero con el impulso innovador de Toyota.

Tanto ingenieros como técnicos trabajaron para reconfigurar el cableado, los sistemas electrónicos y otros componentes de dos vehículos eléctricos de pila de combustible Mirai de serie.

Esta tarea permitió crear uno de los primeros camiones de gran tonelaje sin emisiones del mundo, producidos por un fabricante de equipos originales.

Los resultados son admirables. El nuevo camión posee una capacidad de carga combinada de 36 toneladas y una autonomía de más de 320 km por depósito.

Con más de 670 CV, desarrolla un par de 1.796 Nm, a partir de dos grupos de pilas de combustible procedentes de sendos Mirai y una batería de 12 kWh.

 “Al evaluar el primer camión en nuestras instalaciones de pruebas y más tarde en vías públicas de la zona de Los Ángeles, elaboramos una lista de mejoras para el proceso de fabricación del camión Beta y para su superior rendimiento. Teníamos que ir más allá de una prueba de un prototipo, algo que conseguimos con el primer camión, y buscar un producto que no solo fuera mejor que el original, sino también más viable a nivel comercial”, explicó Andrew Lund, Ingeniero Jefe del proyecto.

“Queremos ayudar a cambiar las cosas…”

Actualmente, hay más de 16.000 camiones con emisiones contaminantes funcionando en los puertos de Long Beach y Los Ángeles, una cifra que se espera que se dispare hasta los 32.000 en 2030.

Entre todos los puertos de Estados Unidos, hay más de 43.000 camiones de transporte pesado en funcionamiento, que emiten importantes cantidades de partículas diésel y otros contaminantes.

“Nuestro objetivo con el primer camión era ver si podía hacerse, y lo hicimos. Esta vez buscamos la viabilidad comercial. Queremos ayudar a cambiar las cosas… un cambio sustancial en lo que se refiere a la calidad del aire, no solo en Los Ángeles, sino también en todo Estados Unidos y en el resto del planeta”, declaró el director senior de la Oficina de Tecnologías y Vehículos Electrificados de Norteamérica de Toyota, Craig Scott.

Toyota, planta logística en Long Beach
Mucho más que camiones

Este anuncio va en la línea de las iniciativas del Desafío Medioambiental de Toyota 2050 para la zona de Los Ángeles, encaminadas a eliminar las emisiones de CO2 del centro logístico de la compañía en el puerto de Long Beach.

Toyota ya había anunciado la construcción del centro Tri-Gen, que será la primera planta de generación eléctrica del mundo a base de pilas de combustible.

La planta funcionará con fuentes de energía 100% renovables y aprovechará los residuos agrícolas para generar el agua, la electricidad y el hidrógeno necesarios para las operaciones de Toyota Logistics Services (TLS) en el puerto de Long Beach.

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