Luego de ver Volver al futuro, aquella película de los 80 que de tanto en tantos los canales de cable repiten, ¿quién no imaginó la posibilidad de viajar en el tiempo?

Esta historia, que tiene a la división pesada de Ford como principal protagonista, viaja a la década del 60, cuando la marca del óvalo presentó “el camión del futuro”, el cual volvió a la vida casi sesenta años después.

Aquél camión fue llamado “Big Red”, un equipo “full trailer” (semirremolque y acoplado), de cuatro metros de alto y 30 metros de largo, que fue presentado oficialmente en la Feria Mundial de 1964. Una una exposición internacional celebrada en el Flushing Meadows-Corona Park, de la ciudad de Nueva York.

Más allá de sus dimensiones, impresionantes para la época, lo cierto es que el Big Red también sorprendía por su sistema de propulsión: una turbina de gas que erogaba 600 generosos caballos de fuerza.

Después de la feria, el camión recorrió EE.UU. en una campaña promocional de Ford y después de la gira, el camión participó en la feria The Omni, en 1970 en la ciudad de Atlanta.

Big Red el camión del futuro

Para participar en la feria, se drenaron todos los líquidos del vehículo, esto incluido el aceite del motor y del radiador. Al final del evento, el conductor puso en marcha el motor -completamente seco-, y debido a la altísima temperatura de la turbina, todo se fundió. Para tener una idea del daño, la turbina de gas giraba a 75.500 revoluciones por minuto y alcanzaba casi los 1.000 ºC durante su funcionamiento.

Con semejante desastre, y de regreso a la casa central de Ford en Detroit, el vehículo que remolcaba al Big Red se rompió cerca del taller de Holman-Moody, por entonces un equipo de competición patrocinado por Ford. Ante la adversidad, el personal del fabricante de automóviles pidió que el camión se guardara en las instalaciones del equipo, hasta conseguir un nuevo transporte.

Después de eso, el periplo del Big Red se perdió. como así también su rastro, hasta que el periodista Peter Holderith, del portal The Drive, logró localizar el camión y reconstruir la historia. Holderith se puso en contacto con el propietario, quien a pesar de contar la historia del vehículo desde que desapareció, quiso seguir manteniendo el anonimato.

Elevada posición de manejo del Big Red
Una imagen rescatada de la restauración del Big Red
Habitáculo amplio para dos conductores
Su nuevo propietario, blureado para mantener su anonimato

El camión quedó abandonado y como ocupaba mucho espacio, el equipo Holman-Moody lo puso a la venta. Fue en este momento que el propietario actual compró el camión, que había quedado abandonado en un rincón desde los años 70 y estaba muy mal mantenido.

El comprador se propuso una restauración completa del camión y así. logró adquirir una turbina de gas de Ford, pero de una serie más avanzada. Ford desarrolló una turbina de gas numerada del 701 al 705. El modelo que originalmente equipaba al Big Red era una turbina 705, con 600 caballos de fuerza. La nueva turbina, versión 707-3, tiene menos potencia, alrededor de 525 caballos de fuerza, pero es más eficiente y confiable.

Al tratarse de un prototipo, el camión no fue construido para ser desmantelado, lo que acabó dificultando mucho el trabajo de restauración. Además, las piezas son grandes y pesadas, como la cabina, que está construida íntegramente en fibra de vidrio.

El futuro visto desde los años 60. La turbina del Big Red
La poderosa turbina a gas del Big Red erogaba 600 generosos caballos de fuerza

Actualmente, el que fue el camión del futuro está guardado en un lugar aún desconocido, y ya no tiene los remolques que arrastraba. Según la investigación, es probable que hayan sido destruidos ya que fueron vendidos a equipos de carreras y ya no hay registro de ellos. Solo sobrevivió la quinta rueda (plato), que unía el semirremolque al tractor.

La última vez que se puso en marcha el motor fue en el año 2000, ya que se trata de un motor experimental y ponerlo en marcha es bastante complejo, y cualquier falla puede hacer que la turbina se derrita nuevamente.

Generalmente, los vehículos conceptuales, como este camión, son totalmente destruidos por los fabricantes, y quedan pocos registros para las generaciones futuras. Afortunadamente, el hombre que había conocido el camión en el mismo lanzamiento, se enamoró de él y decidió recuperarlo para la historia de “Volver al futuro” en versión automotriz.

Fuente: The Drive – Fotos: Ford Heritage

El camión del futuro en los 60

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here